Para Paz Molina.
El Mercurio, además de ser el planeta del sistema solar más cercano a la gran estrella y el dios que adoptaron los romanos como mensajero, es un elemento químico. No se sabe bien si fue primero el huevo o la gallina, pero se cree que el nombre del dios dio lugar al nombre del planeta y el del planeta, a su vez, al elemento.
Los químicos lo simbolizan con las letras Hg que, como verán, no se parece en nada a su nombre. Esto es porque años atrás (demasiados años atrás) se solía llamar Hidrargirio, término que procede del latín hydrargyrum, que a su vez procede del griego hydrargyros (hydros=agua y argyros=plata).
Los griegos eligieron bien el nombre ya que el Mercurio es el único metal líquido y es de color plateado. Seguramente lo conozcan como "el metal más denso", lo que es muuuy cierto: es un metal tan denso que el Plomo puede flotar en su superficie.
Este elemento que nos resulta tan simpático es sumamente peligroso. Cuando trabajamos en el laboratorio de Química somos tan conscientes de esto que tenemos normas de bioseguridad en caso de que se rompa un termómetro de mercurio. Si esto pasara debemos limpiar rápidamente el área evitando aspirar los
vapores de Mercurio. Si no lo hiciéramos podría producirnos vómitos y, en ese
caso, tenemos instrucciones de tomar leche (si les interesa, en un post futuro puedo explicarles por qué tomamos leche).
Pero... ¿Qué daños son los que les hace a nuestro organismo?
Los daños dependen del estado en que se encuentra el Hg y de si la exposición es aguda (cuando nos exponemos poco tiempo a grandes concentraciones de Hg) o crónica (cuando nos exponemos a bajas concentraciones de Hg reiteradas veces). Algunas cosas que nos pueden pasar son:
- Si inhalamos vapores de Hg metálico (En criollo: si respiramos Mercurio): podemos contraer neumonitis, fiebre, tos, dolor torácico y otros síntomas pulmonares.
- Si ingerimos compuestos inorgánicos de Hg (En criollo: si una sal de Mercurio llega a nuestra boca): podemos tener síntomas gastrointestinales tales como vómitos y diarrea sanguinolenta pudiendo llegar a un shock y la muerte. Si la intoxicación es crónica se puede observar diarrea, estomatitis, lesión renal, anemia y neuritis periférica.
- Si nos intoxicamos con Hg orgánico: podemos tener síntomas neurológicos tales como ataxia, temblores y disartria. Si la intoxicación es grave puede causar ceguera, coma y fallecimiento ya que el mercurio atraviesa con facilidad la barrera hemato-encefálica.
Pero no te asustes, es muy raro entrar en contacto con Mercurio. Una persona corriente solo podría hacerlo si se rompiera el termómetro con el que se toma la fiebre (que solo usa eventualmente). Por otro lado, hay grupos de personas que lo utilizan diariamente en su trabajo, lo que aumenta el riesgo de contacto. Algunos grupos son:
- FÍSICOS: utilizan termómetros, barómetros y manómetros de mercurio.
- QUÍMICOS: utilizan termómetros, barómetros y manómetros de mercurio; bombas de vacío que contienen mercurio y, sin ir más lejos, usan el mercurio como reactivo para sus experimentos.
- AGRICULTORES: utilizan fertilizantes o sprays que contienen mercurio.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario